Aplicamos tecnología láser de última generación para lograr cortes exactos en diversos proyectos industriales.
Acero al carbón (A36, AHR): El material más común; permite cortes limpios, rápidos y con excelente escuadra, ideal para perfilería, chasises y estructuras.
Acero inoxidable (304, 316, etc.): Se corta comúnmente utilizando gases de asistencia inertes (como nitrógeno) para evitar la oxidación en los cantos, logrando acabados estéticos listos para ensamblar o pulir.
Aluminio (aleaciones 6061, 5052, etc.): Al ser un material altamente reflectante y conductor térmico, requiere láseres de fibra de alta potencia. Se procesa eficientemente con nitrógeno para evitar bordes oscurecidos.
Cobre y Latón: Materiales no ferrosos que tradicionalmente presentaban retos por su reflectividad, pero que los láseres de fibra modernos procesan sin inconvenientes.
No metálicos (según equipo): MDF, acrílico, policarbonato, piel y textiles (generalmente mediante láser CO2).
Tolerancias estrechas: Precisión milimétrica (+/- 1mm o menor), lo que garantiza ensambles perfectos sin necesidad de ajustes manuales posteriores.
Zona afectada por el calor (ZAC) mínima: Al ser un haz de energía tan localizado, el material circundante no sufre deformaciones térmicas significativas.
Geometrías complejas: Permite cortar contornos intrincados, radios muy cerrados y perforaciones de diámetro inferior al espesor del material que serían imposibles o muy costosas con punzonadoras mecánicas o plasma convencional.
Optimización de material (Anidamiento o Nesting): Los software CAD/CAM acomodan las piezas digitalmente sobre la placa para minimizar el desperdicio de materia prima, maximizando el rendimiento por lámina.